Da Noi, un emprendimiento 100% costarricense, que se gestó con la idea de traer al país los deliciosos sabores y técnicas de la repostería y gelatería europea.

La idea fue de Elena Barnabó y Marcello Polinaris, una pareja de jóvenes de origen italo costarricense, quienes comenzaron a crear el proyecto en el 2008, educándose en la prestigiosa universidad del gelato Carpigiani, ubicada en Bologna, Italia, alcanzando el título de Master Gelato.

Una vez capacitados, comenzó el diseño de las recetas que destacan por incluir materia prima de primera calidad, no contienen preservantes, saborizantes, ni colorantes artificiales.

Además, para su elaboración se respetan las técnicas tradicionales, adaptándolas al trópico.

“Cada receta es desarrollada basada en las técnicas de nuestros bisabuelos, por ejemplo, el famoso helado de pistacho o avellanas es hecho desde cero en nuestro laboratorio donde hacemos una cuidadosa selección de las semillas, que se limpian y se muelen y se produce la base para preparar el gelato. No manejamos productos semi elaborados de la industria de la heladería porque todo lo producimos directamente en nuestra fábrica y así con todas las recetas”, comentó Marcello Polinaris.

Otro de los diferenciadores es que cada dos meses renuevan su vitrina de helado, esto ante la posibilidad de producir el sabor de helado que quieran, siguiendo las tendencias del mercado o las frutas de temporada.

Los helados de fruta no tienen grasa y tienen menos porcentaje de azúcar; para sus helados de crema han trabajado en una receta para disminuir también la cantidad de grasa, eliminando mantequilla y huevo, asegurando que contiene la menor cantidad de grasa del mercado, entre un 4 a un 7% en comparación con el estándar.

Además, en Da Noi se trabaja con un sistema que se llama non stock lo que significa que el helado produce hasta que el cliente lo consume y tiene un máximo de 48 horas de haber sido producido.

La repostería es 100% elaborada a mano y fresca, destaca su famosa torta chilena.

Da Noi cuenta con su propio sistema de pedidos, que se puede solicitar al Whatsapp 8520 3030 o al teléfono 4083 2664.

Además, trabajan con plataformas de servicio somo Uber Eats, Rappi y Glovo.

Los amantes de los helados pueden disfrutar de sus presentaciones de 1 kilo y ½ kilo, que van en un empaque isotérmico que permite mantener la textura perfecta.

Esto como una respuesta a la crisis que vive el país, por lo que además incorporaron nuevos platillos para compartir.

A esto se suma el reforzamiento de medidas de higiene y seguridad.

“En la empresa contamos con un muy robusto programa de inocuidad alimentaria y esto lo reforzamos con los nuevos protocolos de lavado de manos, uso de alcohol, uso de tapabocas de todo el personal, limpieza profunda de mesas y áreas de uso de los clientes.  Al ingresar a las tiendas contamos con pediluvios y disponemos de alcohol en gel en varios puntos de las tiendas, igualmente acatamos al pie de la letra cada nueva disposición que dicten las autoridades sanitarias”, destacó Polinaris.

Actualmente la empresa opera con el 100% de su personal, en una combinación de jornadas completas, jornadas reducidas y algunas suspensiones.

“Para nosotros en este momento lo más importante más que las utilidades es poder incrementar las ventas para poder re incorporar a nuestra gente y así que ellos puedan llevar el sustento a sus casas”, explicó Elena Barnabó.

Recientemente abrieron un nuevo punto de venta en Distrito 4 Escazú, lo que suma nueve establecimientos.

Compartir
Artículo anteriorReconocida Hidrosumiller Mercedes González, realizará webinar CATA de AGUAS COSTA RICA
Artículo siguienteCosta Rica se vincula activamente al Consejo Profesional Gastronómico de las Américas
Alejandro Madrigal Ramírez; costarricense, administrador, gastrónomo; actor y un convencido de la gastronomía como motor de desarrollo de los pueblos. Es Co fundador de la Fundación Costarricense de Gastronomía, FUCOGA. Ha sido Coordinador Ejecutivo del Plan Nacional de la Gastronomía Costarricense Saludable y Sostenible, PNGCSS, que ha tenido un impacto revolucionario en la culinaria de su país en los últimos seis años. Es además Subcoordinador de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asociación Nacional de Chef de Costa Rica. A su carrera se suman la experiencia de dos décadas en cargos de gerencia como Director Ejecutivo de instituciones gremiales del sector de la gastronomía y el turismo, la Cámara Costarricense de Restaurantes y Afines, CACORE, la Asociación Nacional de Chef de Costa Rica, el Instituto de Publicidad, La Cámara de Control de Mediciones y Administrador del Teatro Popular Melico Salazar, la Fundación Fantasía Folclórica, entre otros.